Visor publica al nicaragüense Carlos Fonseca
Marzo 14, 2008
EUROPA PRESS. Los ganadores del XX
Premio Internacional de PoesÃa Fundación Loewe, Leer artículo
Un verdadero código
Marzo 10, 2008
FEDERICO HERNÃNDEZ AGUILAR*
Hace algunos años, los “escritores†Michael Baigent y Richard Leigh publicaron el libro Holy blood, holy grial, una recopilación de “investigaciones†en torno a la presunta descendencia de Jesucristo. Hoy, convencidos de haber sido los primeros en “argumentar†la tesis, era lógico que terminaran demandando por supuesto plagio a la editorial de El código Da Vinci.
Si yo publico algo que en el futuro servirá de “inspiración†a alguien, y ese alguien logra hacerse millonario, créanme que el intento legal de Baigent y Leigh no me parecerÃa tan ridÃculo. Y aunque un juez, como les sucedió a ellos, me ponga en mi sitio recordándome que “los derechos de reproducción no protegen una idea sino la expresión de esa ideaâ€, nadie conseguirÃa sacarme de la cabeza que es la publicidad, y no el talento, lo que ha forrado de billetes a Dan Brown en detrimento mÃo.
Baigent y Leigh, claro está, tampoco son un ejemplo de originalidad. El que ciertos autores gnósticos del siglo III ya no puedan demandarlos es tan afortunado para ellos como para Brown. Pero es la única fortuna que comparten. El éxito de ventas de El código Da Vinci tal vez …
DarÃo, amigos, oportunidades y baches
Marzo 10, 2008
David C. Róbinson O.
Del 18 al 20 de enero del año en curso, se realizó en la ciudad de León Santiago de los Caballeros de Nicaragua (para que no quede ninguna duda de donde fue el evento), el V Simposio Internacional Rubén DarÃo (a cien años de la primera publicación del Canto Errante). Tuve el honor y la gran suerte de ser invitado a esta versión.
Soy un gran suertudo. Nunca me he ganado el premio gordo de la loterÃa, pero esta no es la primera vez que participo como poeta internacional. Por segunda ocasión viajo desde mi querida patria Panamá, a compartir mis sencillos versos con la poetada y el público leones. Veintiocho horas de viaje por tierra hasta Managua y sesenta minutos más hasta León, no son ningún castigo sino más bien un aliciente. Bien sé del calor humano que me espera.
Creo me es, mejor dicho, me es obligatorio resaltar un detalle muy importante: quienes me invitaron y acogieron en ambas ocasiones me brindaron una oportunidad. ¿Oportunidad? SÃ, una preciosa oportunidad. En realidad, una multiplicidad de hermosas oportunidades. Este año debo escribirlas. De lo contrario podrÃa reventar y sufrir de un algún mal sicosomático.
Mis apreciados organizadores del simposio me ofrecieron la oportunidad de caminar por las mismas calles que recogieron en su momento los pasos de DarÃo niño, buscar sus ecos, hallarlos y guardarlos en el cofre de mis tesoros. Siempre es un acontecimiento compartir el mismo espacio fÃsico con los grandes, aunque sea en tiempos diferentes.
Me ofrecieron la oportunidad de sentarme en prestigiosas y cómodas salas como la de Teatro José de la Cruz Mena, el auditorio del Banco Central o la Casa de Protocolo de la Universidad Autónoma de Nicaragua en León y allà escuchar a mentes preclaras y expertas demostrarnos a los allà presentes, una vez más, y sin aburrirnos, el faro poético que representa en el mar del universo literario el bardo gigante nicaragüense. Y no sólo para su ciudad natal y el resto de Nicaragua, también para Latinoamérica y la literatura occidental. Las ideas y propuestas corrieron libremente, desde las históricas, hasta una interpretación de DarÃo a partir de la actual cultura de la imagen, pasando siempre por las valiosas y tradicionales apreciaciones estéticas.
Asà mismo me dieron otras oportunidades. Un tanto más mundanas, quizá. Sin embargo, oportunidades al fin y al cabo, que no dejan de tener su sabor a poesÃa, a vida misma. Por ejemplo, la esencial y básica, la de saborear exquisitos platillos de la común cocina leonesa; desde la hotelera hasta la de las fritangas callejeras. Exquisito y común únicamente se pueden escribir en la misma oración sin caer en contradicciones, bajo el aura bruja de un encuentro poético como el que ocurre en el Simposio Dariano.
Me dieron la oportunidad de escuchar a poetas más jóvenes y sanamente alegrarme y a la vez preocuparme por la fuerza lÃrica con que emergen; alegrarme porque son garantes de la continuidad poética de calidad y preocuparme por el llamado de atención que me significan: he de ponerme las pilas, seguir escribiendo, procurar hacerlo muy bien y con toda la seriedad que se amerita. Es que los jóvenes poetas invitados por los organizadores tienen el vigor y aliento que bien pueden llevarlos a superarme y dejarme rezagado en la osadÃa de escribir poemas. Y eso para mà es un doble reto; por un lado siento el llamado a alentarlos a no rendirse y por otro, no desfallecer y fallecer yo en esta búsqueda y este rebuscar que es la poesÃa.
Me dieron la oportunidad de compartir con los amigos una puesta de sol, dos o tres canciones, y como ocho poemas o más. Y sobre todo, compartir la palabra. Si hay una buena razón para sentarse alrededor de algo más fuerte que una gaseosa, esa razón es la palabra. La palabra siempre es creadora, es motor, es…
Y aunque parezca poca cosa, los organizadores del simposio, los que tuvieron la valentÃa de invitarme, me dieron la oportunidad de ver con otros ojos, los ojos que ya vieron la magia, a los mimos baches carreteros en el viaje de regreso a Managua; ya no eran la rutinaria molestia, sino aquel alto que me permitÃa apreciar los colores y los rostros del camino. ¿Y acaso esa nueva mirada no es la poesÃa?
Pues sÃ, el V Simposio Dariano fue una oportunidad, muchas oportunidades. Los próximos también los serán. Ya me los puedo imaginar. No tengo dudas. Ellos se convertirán en el pilar del rescate y promoción de la muy saludable literatura leonesa de hoy en dÃa.
Serán la oportunidad de presentar a la ciudad de León como capital regional de los estudios académicos de la gran literatura escrita en Centro América. Y todo en nombre de Rubén. Y todos con la mirada puesta en el horizonte. Ese que sà es alcanzable.
Pues sÃ, los próximos Simposios Internacionales Rubén DarÃo (el VI, XVI, el XXXVI, ¿por qué no?), serán la oportunidad (junto a otras iniciativas muy valiosas) que Nicaragua ofrece a la poesÃa, para que no sólo cante errante por los caminos, sino que además, alimente la identidad cultural nacional y la solidaridad literaria centroamericana, y nos encamine a todos los privilegiados que asistamos a los simposios, a un nuevo mundo de color azul.
Babel o el buen espalda mojada
Marzo 10, 2008
JUAN SOBALVARRO
Un mexicano amenaza con ganar un Oscar a Mejor PelÃcula, y vale subrayar que no como pelÃcula extranjera. La noticia ha resonado como si el director Alejandro González Iñárritu fuera el primer mexicano que cruza la frontera, es decir, el primer mexicano que en verdad cruza la frontera, el primero que conquista el sueño (señuelo) americano.
La famosa Babel ha sido proyectada como pelÃcula multicultural y también como la recreación del ‘choque de la culturas’. ¿Por qué? Bueno porque sus escenarios son Marruecos, Japón, Estados Unido y México. Y se habla en los idiomas locales. Después de eso no hay otra razón para considerar la pelÃcula como multicultural porque toda su trama pudo desarrollarse perfectamente en Estados Unidos. Y lo mismo, también se prestarÃa para que la llamen multicultural.
¿Qué hay en la pelÃcula? Una pareja de gringos rubios que no saben que hacen en el desierto de Marruecos. Una empleada doméstica mexicana que perfectamente aplica para estúpida o ingenua. Una adolescente japonesa que no logra gritar sus pasiones y su soledad simplemente porque es muda. Y un niño marroquà de naturaleza criminal al que definitivamente no le podemos perdonar que le pegue un balazo a la balleza de Cate Blanchett.
Como ven la pelÃcula es buena, sus escenarios, su guión bien armado y nada que pedirle a las actuaciones, ni a la dirección.
El clavo es como Babel, el sitio donde las culturas y las lenguas se topan si entenderse fue convertido en un dramita gringo porque sus escenarios en resumen son tres el tercer mundo (ya se me olvidó si todavÃa es vigente el término), EE.UU. y Japón.
Por el tercer mundo habitado por salvajes, ignorantes y estúpidos vagan Brad Pitt y Cate Blanchett, el primero con un color de piel casi chamuscado, aspecto de inbañable, tÃpico pacuso (porque ellos piensan que esa es la etiqueta tercer mundista) y una barba cenizosa, es decir, el tipo se ve en su verdadera edad, por decirlo de algún modo, en su edad tercer mundista.
Lo inexplicable es que mientras Brad Pitt casi huele a carbón, Cate Blanchett luce incorruptible su mágico color de lámpara, pero de esas de luz blanca que prometÃa Eduardo Montealegre en su campaña y que ahora también Chavéz vino a frotar.
Al final no tuve claro que hacen ellos en el desierto. Lecturas: están perdidos, como están los gringos en el mundo, y está bien como metáfora, pero su fondo dice que los gringos están perdidos porque no entiende que el mundo está plagado de salvajes. Los pobres gringos salen de su paraÃso y hasta descuidan a sus crÃas por salvar al mundo de cualquier forma con: guerras, negocios, humanitarismo, etc. Y el mundo vil que somos el resto, nos burlamos, los maltratamos. A los únicos a los que pueden ver horizontalmente, al menos en esta pelÃcula, es a los japoneses y como el cliché común es que la cultura oriental es enigmática, para colmo no les es posible establecer comunicación con los japoneses por que su lenguaje es una serie de códigos y señas que casi los hace mudos.
Lo irónico es que la cultura más armamentista y la que más se empeña en la actualidad en inventar guerras tiene el descaro de señalar al tercer mundo como salvaje y utiliza con toda su brutalidad a unos niños armados para decirlo. Como si en EE.UU. no hubiera niños armados.
Repito, la pelÃcula es buena, lo que no nos podemos meter como supositorio es el cuento de su ‘choque cultural’ como una especie de expiación global por lo mal que nos hemos portado con los gringos.
Habrá que anexar la anécdota de su director mexicano para completar la trama. En México celebran a su director y se lo merece por hacer buen cine gringo, no más. Seguro un trÃo de estatuillas le reconocerán ser el buen espalda mojada.
Homenaje permanente a Carlos MartÃnez Rivas/Fotos, poemas e historias
Marzo 10, 2008
POEMAS DE CARLOS MARTÃNEZ RIVAS
EL FRIO
Y la transfusión de sangre de los Museos
Carlos MartÃnez Rivas
El frÃo. La impiedad del frÃo. Impiedad
que hizo arquearse las hirsutas cejas
de Schopenhauer: — “¿Por qué querer ser
tan frÃo el frÃo?â€â€” (PARERGA y PARALIPÓMENA).
La impiedad del frÃo, que aflige con sabañones
las hinchadas, enrojecidas manos del labriego
en Castilla la Vieja: Burgos Soria Ãvila… Allà la vida
es sólo afán ahÃnco esfuerzo fatiga frÃo.
La impiedad del frÃo en ParÃs. Buhardillas
con la estufa de hierro helada; en las que, en
amaneceres frÃos, despuntó el Arte Moderno.
Inventado por parias que con dedos ateridos
lo concibieron y forjaron. Confortando,
el calor del sol de los Museos,
a sucesivas generaciones;
que en piadoso intervalo de ávidos vistazos,
por un segundo,
se escabullen de la impiedad del frÃo:
a la que está sujeta toda carne.
DIARIOS ÃNTIMOS. Cuaderno Tercero. Museum of Modern Art. New York City, 1951. Dedicado, a MIMI HAMMER
TRIPTICO
Gema SantamarÃa dice: “no somos más que sardinasâ€
Marzo 10, 2008
La poeta Gema SantamarÃa en una presentación mega super interesantes de los 400 Elefantes en el Tianguis del Chopo (el lugar mágico del rock) en México en marzo del 2005.
Gema SantamarÃa
MENU DEL DÃA. se han ido y me quedé manchada, con la sangre deshilándose entre mis piernas. cuchillo y tenedor para romper el abismo de la carne. una marioneta abriendo la boca, canoa siempre dispuesta para el amo. una expresión fabricada por el marketing, unos dientes redondeados para evitar morder a los infieles. torturas a la medida. dedos sin uñas, incapaces de rasguñar la puerta delantera de la tumba. tu tumba. mi tumba. la nuestra. atrapada en el empalago de un pastel rosado, con cubierta de papel, soy un regalito de cumpleaños.
La poeta Gema SantamarÃa en una presentación mega super interesantes de los 400 Elefantes en el Tianguis del Chopo (el lugar mágico del rock) en México en marzo del 2005.
NO SOMOS MÃS QUE SARDINAS. apretujadas. salpicándonos los jugos del propio vinagre. atrapadas en una lata de orillas afiladas. olvidadas en la boca negra de los aluminios. sofocadas. con el ojo abierto, recién…
Los amantes: “fuego anudando las entrañasâ€
Marzo 10, 2008
La poeta Zyanya Mariana MejÃa en su casa de México junto a su gata.
LOS AMANTES
Zyanya Mariana MejÃa
los amantes están pegados
Se miran, se juntan
SonrÃen porque son soberbias de dos cabezas
cÃrculos con ocho extremidades
que se buscan, que se tocan
y se quedan aletargados en espirales
El mundo les queda chico,
está ahÃ, pequeñito, intrascendente
… hasta que la noche se retira
y Zeus con el alba los separa.
Rayos matutinos para recordarles
que no son nada
que todas las noches terminan
que todos los dÃas acaban
Un solo rayo basta para quebrar todo su aliento.
Si una sombra
el soplo busca, el deseo se inflama y se abrazan
Fuego anudando las entrañas
Si un ocaso
el aliento se extingue.
Los amantes están separados,
se intuyen, se recuerdan empolvados para no reencontrarse más.
La frontera. En memoria de los sin patria
Marzo 10, 2008
LA FRONTERA
EN MEMORIA DE LOS SIN PATRIA
ABELARDO BALDIZON
La artificialidad de la frontera
siempre es espeluznante
como el frió vapor en el avión.
Ese gas blanco y su deslice circular
petrificando la cabina
y su comodidad calculada.
Y a la azafata,
que con su bien aprendida gentileza
extiende el gesto mecánico,
entre el hastió
y la angustia eólico
en intervalos precisamente ejecutados,
y el café.
Certeramente es incierta esta lÃnea.
AllÃ, donde las peñas más que blancas
desentonan grises fúnebres
en verduscas oscuridades.
Más, que impedir el paso
su vigor de obstáculo
es afán mojado,
el primer paso al rechazo.
Ante ese muro, me asuste.
O creà haberme asustado
sobre lo conocido.
Al otro lado
me dijeron:
—allà llegaras
sin darte cuenta―
y callaron.
San José C.R
21/06/2005.
EL QUIRÓPTERO DESPLUMADO
“Sólo sé que no sé nadaâ€
Sócrates, ante la vastedad exuberante
esa que ante sus ojos pensó postrada,
jocoso, desesperanzado,
conciente de la trama fallida de su jolgorio,
quiso decir y callar,
quiso mofa y verdad.
Pero incapaz, flácida su certeza,
pudo querer palpar la aspereza,
su amargura, la costra negra del mar sin fondo.
Y dijo, y pensó las trampas del enredo,
señalar el camino estrecho, recto,
infalible a donde has de caer por clarividencia
porque la verdad no se come, se chupa, se succiona.
Nos bailo, su fálica inducción mental.
Nos indico los modos del tap encefálico:
uno, dos, tres, derecha, uno, dos, tres…
y fuimos cayendo y fuimos boca…
PoesÃa argentina: Ana Wajszczuk
Marzo 10, 2008
ANA WAJSZCZUK
ALBIN MIRANDO EL CIELO EN KATYN
Estamos fuera de la barraca,
en el manto oscurecido
de la noche
cae sobre nosotros y
no es posible reposar:
aquà el tiempo es un solo momento interminable
el cielo permanece estático
como nosotros en la noche de Katyn
y pienso que el infierno debe ser
asà de estático como este cielo
asà de helado como acá abajo
todos callamos
que podrÃamos decir
hielo interminable
de dónde vendrá el olvido.
**
STEFANIA, 1943
Y en el LÃbano era encierro
hasta las cinco de la tarde:
no podÃa salir a la calle
sin que el sol la abrasara
llegaban los extraños vientos
y el vendaval de polvo levantando murallas
en los ojos
y en la comida y en la garganta
el polvo
del color de esa gente morena
lastimaba su palidez
imposible escapar
de la respiración implacable del desierto
mejor cerrar los ojos
y los labios,
dejar pasar los vientos ardientes
como antes la nieve
barrida por el temporal de la estepa
pensó que era pecado
en el calor enloquecido,
recordar el paisaje del hielo
y lloraba
porque toda tierra
le era inhóspita.
Dibujo tachado por un poema
Marzo 10, 2008
Rafael Mitre
Te he dibujado en ésta misma hoja
Porque he querido que sintieras el mismo dolor,
Pero, como todo, no ha resultado.
La tristeza que he puesto en tu rostro
Es la mÃa inversamente ahogada.
Ahora no sos el dibujo
Quizás no lo fuiste nunca.
Sos la sombra de mi mano moviéndose en éste otro intento.
POEMA SIN NOMBRE
Una sombra persistente
tirada en la arena
Mueve peces
sin principio.
El sonido,
La orden acatada
por un sueño, te usa.
No tenés nombre sino
ensayos en un café
o en un bar,
letras e imágenes
en el basurero,
velocidades,
vestigios en la mejilla,
escenarios paranoicos,
(con cubitos
que alguien sirve
para refrescarte la memoria)
Mientras tanto te irás
por las grietas de mis labios,
a usar pronombres y amantes
que le den sentido
a tus oquedades
de metal y de tambor.
Pues no tenés nombre
Sino ventanas
partidas y escondidas
que no se reclaman.
POEMA CON ESPEJO
El suicidio
Inyectará almas improvisadas
Para que la ventana
Se abra en los sueños.
Cada cabello negro
Traerá una respuesta metálica
Que se pondrá de pie
Cuando oiga su nombre
Yo no sé mi nombre
Alguien le ha tirado
Piedras a mi reflejo.
2
Anagrama secular
Haces gestos desde el otro lado
Como si te doliera algo.
Vos sabes que no es nada
Que las sombras
Solo corren a la pared
Y que desde ahà te cierran el rostro.
